Morelia, Michoacán.— Las obras que actualmente ejecuta el Ayuntamiento de Morelia sobre la Avenida Juan Pablo II han generado un severo caos vial que afecta a miles de automovilistas, peatones y usuarios del transporte público que diariamente transitan por esta importante arteria de la capital michoacana.
Desde el inicio de los trabajos, vecinos y conductores reportan congestionamientos prolongados, cierres parciales sin señalización adecuada, tiempos de traslado duplicados y afectaciones directas a la movilidad urbana. Comerciantes de la zona señalan una disminución en la afluencia de clientes, mientras que habitantes denuncian falta de información clara sobre la duración y alcances de la obra.
De acuerdo con testimonios ciudadanos, la ejecución carece de una estrategia integral de gestión de tránsito, lo que ha derivado en embotellamientos constantes, maniobras riesgosas y un incremento en incidentes menores. A ello se suma la ausencia de rutas alternas debidamente habilitadas y comunicadas.
Especialistas en movilidad consultados coinciden en que cualquier intervención en una vialidad de alta demanda debe acompañarse de planes de mitigación, señalamiento temporal visible y coordinación interinstitucional, a fin de reducir impactos negativos a la población.
Hasta el momento, el Ayuntamiento no ha emitido un posicionamiento detallado sobre el calendario de obra ni las acciones correctivas para atender el desorden vial, por lo que ciudadanos exigen transparencia, planeación y soluciones inmediatas que prioricen la seguridad y la movilidad de Morelia.
