05 Agosto 2026. Morelia, Michoacán.- Antes de plantar un árbol en una zona quemada hay que recuperar el suelo. De lo contrario, las lluvias se llevan los nutrientes, la erosión avanza y la vegetación no logra establecerse. Esa lógica es la que guía el trabajo que la Comisión Forestal del Estado (Cofom) ejecuta actualmente en 12 municipios de Michoacán afectados por incendios forestales, plagas, tala ilegal y cambio de uso de suelo.
Las obras se realizan con el apoyo de ejidos y comunidades en Cuitzeo, Erongarícuaro, Lázaro Cárdenas, Pajacuarán, Pátzcuaro, Purépero, Quiroga, Tangancícuaro, Tlazazalca, Tzintzuntzan, Tzitzio y Ziracuaretiro.
Los números dan dimensión al esfuerzo: 8 mil zanjas trinchera en 10 hectáreas de las cuencas del lago de Pátzcuaro y del Cutzamala, con intervención prioritaria en el Cerro Tariqueri en Tzintzuntzan, predios de Erongarícuaro y el Área Natural Protegida Mesa de Tzitzio. También se construyeron 1.2 millones de terrazas individuales en terrenos con pendientes mayores a 20 grados para mejorar la infiltración del agua y conservar humedad.
A eso se suman 40 kilómetros de acordonamientos con ramas y troncos afectados por incendios para retener suelo y reducir el riesgo de propagación de fuego, más de 6 mil 800 presas de morillos en las cuencas de Pátzcuaro, Cuitzeo, Cutzamala y Duero, mil 200 presas de piedra acomodada, 160 metros de franjas de protección con geocostales y 4 mil metros cúbicos de azolve.
